Sin categoría · TEMARIO OPOSICIONES DE LENGUA ESPAÑOLA

EL ESPAÑOL EN EL MUNDO 3: EL ESPAÑOL DE ESPAÑA

EL CASTELLANO DE ESPAÑA. INFLUJOS, FORMACIÓN Y EVOLUCIÓN. Tema opos 10.

Profesor: Jesús V. Magdalena (filólogo, psicólogo y teólogo). Marzo 2018.

0-ÍNDICE

1-INTRODUCCIÓN ………………………………………………….1

2-SU SUSTRATO ………………………………………………………2-3

3-EL LATÍN. LENGUA BASE DEL CASTELLANO …….4

  1. SUPERESTRATO GERMÁNICO ………… ……………..4-5

5-SUPERESTRATO ÁRABE …………………………………….5

6-FORMACIÓN DEL ROMANCE ESPAÑOL …………..5-6

7-LOS DIALECTOS CASTELLANOS PENINSUALRES

A-Historia y evolución del castellano…………………………..6

B-Dialectos septentrionales ……………………………………..7-8

C-Dialectos meridionales …………………………………………8-9

8-SU ADSTRATO. LAS OTRAS LENGUAS DE ESPAÑA

A-Catalán-valenciano ………………………………………………9-11

E-Euskera-vasco …………………………………………………….11-13

I-Gallego ……………………………………………………………….13-15

O-Bable ………………………………………………………………….15-16

U-Aranés ………………………………………………………………..16-17

9-SUPERADSTRATO. OTRAS LENGUAS EXTRANJERAS

10-BIBLIOGRAFÍA ………………………………………………….18-19

1-INTRODUCCIÓN

Con el presente trabajo solo se pretende realizar una presentación de una temática arduamente trabajado por grandes expertos como Diego Catalán, Manuel Álvar y Alonso Zamora y buenos doctorandos que lo eligieron como supremo tema de interés como Mª Teresa Garulo y Francisco Javier Gómez. Por lo tanto, teniendo que centrarme en la temática, y evitando una extensión de ella terrorrífica y apabullante, solo se expondrán los contenidos esenciales, de forma breve y lo más amenamente posible.

Como reza el título la temática central es el castellano de España (el de América, Filipinas, Guinea Ecuatorial y el judeoespañol,…, ya fueron estudiados anteriormente). Y no solo su estudio evolutivo histórico, sino también su dialectalismo peninsular.

Veremos también sus influjos que han ido vitalizando y prefiriendo tendencias en nuestra lengua peninsular de tres maneras según el sustrato, superestratos, adstratos y superadstratos:

En la lingüística de las lenguas romances es frecuente hablar de la influencia de dos variedades lingüísticas en contacto, clasificando el tipo de influencia en tres categorías:

  1. Sustrato: influencias lingüísticas que se incorporan al latín vulgar de los romanos que se encuentran en este territorio y que provienen de las lenguas que ya había, anteriores a la romanización. Ya veremos que se clasifican en cuatro grandes bloques (ibérico-vasco, céltico, tartésico y otras como el helénico y el fenicio-púnico)
  2. Superestrato: influencias posteriores a la romanización que se incorporan a la lengua castellana a partir de las invasiones de los pueblos germánicos y árabe.
  3. Adstrato: aportaciones lingüísticas de las lenguas vecinas por una parte de otras lenguas peninsulares, en el caso de España además del castellano también se hablan y escriben otras cinco lenguas que son por orden de importancia respecto a su influencia al castellano: catalán, gallego, euskera, bable y aranés.
  4. Superadstrato. Con ello nos referimos a otras lenguas extranjeras que han influido en la formación del español europeo. Sobre todo el inglés, portugués y francés. Ciertamente el italiano (espagueti, macarrones, al dente, presto, vivace,….) o el alemán (Führer, Shadenfreude,…) nos legaron muchos términos y expresiones, pero resultaron bastante más limitados .

Con todo ello se pretende mostrar al CASTELLANO como una lengua viva en España, que evoluciona, muta y cambia, adaptándose a los nuevos tiempos de una forma idiosincrática, pero de forma cabal gracias a la Real Academia de la Lengua Española y en buena hermandad con las otras naciones de habla española, gracias a la ASALE. Esperemos, pues que esta trilogía de ensayos haya conseguido dar una visión de conjunto de nuestra lengua suficientemente completa

2SUSTRATO. LAS LENGUAS PREVIAS A LA ROMANIZACIÓN.

Este sustrato fue de cuatro grandes grupos:

1) lenguas célticas (de origen indoeuropeo). Al occidente y en el centro. Desgraciadamente desaparecieron antes de su posible “ogham”, por lo que no hay testimonios escritos suyos. Empero dejaron préstamos en el latín que luego han pasado a nuestra lengua: berro, brezo, légamo. Topónimos: Toledo, Segovia, Burgos, Las Huelgas,…

2) Lenguas ibéricas y/o vascuences. Al este se hablaban lenguas no indoeuropeas: el ibérico (desaparecido) y el vasco. De este último proceden voces como: cencerro, chistera, izquierdo. Y se ha pensado que la pérdida de F- inicial latina en el castellano (filum> hilo; filium> hijo; fenuculum> hinojo) y los casos ergativos como “se vende/se compra” se debe a influjo vasco. La morfología ibérica es de tipo aglutinante, puesto que se identifican con cierta facilidad sufijos postpuestos a los elementos que con mayor facilidad se dejan identificar, los antropónimos. Los mejor conocidos son los siguientes:

-ar → aplicado a antropónimos parece marcarlo como poseedor. Una especie de Genitivo. -en → de uso similar o idéntico a –ar. -ḿi → suele recibir la designación aséptica de partícula posesiva, pero se mantienen abiertas múltiples interpretaciones (desinencia de genitivo, verbo copulativo como es o soy, morfema deíctico o incluso pronombre personal: yo, ello). -ka → parece indicar o la persona de la que se recoge algo o a la que se le va a entregar algo (de Hoz). -te → tiene un valor de sujeto agente y de ablativo (Untermann). -sken → aplicado a nombres de tribu o de ciudad en las inscripciones de las monedas parece poder interpretarse como un genitivo plural (así iltiŕk-esken sería de los ilergetes).

3) Lenguas del sur el llamado tartesio o turdetano. la lengua correspondiente a una setentena de breves inscripciones que se han encontrado principalmente en el sur de Portugal (Algarve y Baixo Alentejo), mientras que algunas se han encontrado también en el Guadiana Medio (en Extremadura) y unas pocas en el Bajo Guadalquivir. Dado que en la zona propiamente tartesia su documentación es exigua, se ha discutido si esta escritura se corresponde efectivamente con la lengua tartesia o si se trata de una lengua periférica a lo tartesio. Que parece tener más influjo semita o fenicio-púnico.

La lengua correspondiente a una setentena de breves inscripciones que se han encontrado principalmente en el sur de Portugal (Algarve y Baixo Alentejo), mientras que algunas se han encontrado también en el Guadiana Medio (en Extremadura) y unas pocas en el Bajo Guadalquivir. Dado que en la zona propiamente tartesia su documentación es exigua, se ha discutido si esta escritura se corresponde efectivamente con la lengua tartesia o si se trata de una lengua periférica a lo tartesio.

En conjunto destaca (aunque fuera más de una lengua ya que existan al menos dos signosilaberios de aquellas cultura indígena prerrománica, testimoniados en la tabla de Boturreta, cecas y algunas lápidas y jarras) el íbero o ibérico era una lengua paleohispánica prerromana hablada por los íberos en toda la costa mediterránea peninsular. Su extensión iría desde el río Hérault en Francia al norte hasta no más al sur de Porcuna, en Jaén. Del conjunto de tribus que habitaban la Península, se cree que eran de lengua íbera los siguientes: ausetanos (Vic, Gerona), ilergetes (Lérida y Huesca hasta los Pirineos), indigetes (costa de Gerona), layetanos (Barcelona), cossetanos (Tarragona), ilercavones/ilergavones (Castellón y Tarragona), edetanos (Valencia, Castellón y Teruel), contestanos (Valencia, Elche, Cartagena y Albacete), bastetanos (Granada, Almería, Murcia y Albacete) y oretanos (Jaén, Ciudad Real y Albacete). Los túrdulos y turdetanos se consideran habitualmentes como hablantes de la segunda forma o tartesio.

Sobres sus orígenes en todos los casos resultan altamente inciertos.

4) De lenguas extranjeras de otros pueblos mediterráneos, Por ejemplo los fenicio-púnicos, que al menos nos han dejado en herencia bastantes topónimos: Cartagena (de Cartago), Barcelona (de la familia de Amilcar Barca), Gadir (Cádiz), Ebusus, Malaka (Málaga),…

  1. B) TOPONIMIA PRERROMANA

Dado que es el mejor testimonio peninsular de estas lenguas prerromanas, independientes del latín (al contrario que el castellano, catalán, bable, euskera, aranés y gallego-> todas derivadas del latín) le dedicaremos unos párrafos ya que sigue vivo sobre todo para sus pobladores y visitantes. En conjunto, el léxico toponímico, es una herencia fecunda la que tan solo presentamos lo más esencial. Se distinguen dos grupos los “autóctonos” y los “coloniales”.

B1)Los topónimos prerromanos «autóctonos» también pueden agruparse en grupos en cuanto a su origen. Aunque en la actualidad el vascoiberismo está casi totalmente abandonado, tuvo que haber influencias y préstamos recíprocos entre las lenguas iberas y el euskera (o vasco), los cuales explicarían que ciertos nombres de lugar tengan el aspecto de parientes de ciertas palabras vascas. Así pues, parece quedar constancia de los siguientes términos: aran «valle» en Ares del Maestre o Aras de Alpuente; ondar «arena» en Ondara y Onda; sagar «manzana» en Segarra, etc. Por otra parte, para determinar el origen prerromano de algunos topónimos es también útil clasificarlo por grupos que se repiten muchas veces, especialmente sufijos. Así ocurre con el sufijo -ESA, que aparece en Oropesa, Carpesa, Montesa, Puebla-Tornesa, etc. Destacan también el sufijo -ASTRO, como en Macastre; y el sufijo -UBA en Yátova, Gátova, Énova, etc. Otros topónimos prerromanos que no pueden clasificarse tan fácilmente son Arévalo, Arganza, Badalona (relacionada con la Βαιτουλῶν [Baitoulōn] citada por Ptolomeo), Bárcena y Barcelona (de los Barca cartagineses), Caravaca, Játiva (< lat. Saitabi < iber. Saiti), Salamanca, Soria, Tormes o Turia (relacionada con el estrato precéltico TUR-, formante de hidronímicos que está presente también en Turdetania y Tartesos) o Burguillos, Castroburgo y Burgos de BURG- (céltico → poblado, ciudad).

B2) Los topónimos prerromanos «coloniales» son básicamente de origen fenicio o griego. De los fenicio-púnicos primero ejemplos como Cádiz (< lat. Gades < fen. (gdr, «castillo, fortaleza») o Cartagena o Ibiza. Aunque de fundación fenicia, el topónimo de Málaga podría pertenecer a un sustrato anterior y haber sido adaptado por los colonizadores. De origen griego sobreviven muchos menos, entre ellos Ampurias (empórion, «mercado»), Baleares ( de Ballo-> lanzar/ o Baleo compalero de Hércules), Rosas (ródos, «¿Rodas?, ¿rosa?») y quizás Alicante (Akra Leukḗ, «promontorio blanco»),…

3- EL LATÍN: LA LENGUA BASE DEL CASTELLANO Y LAS OTRAS LENGUAS ROMANCES.

3.1. LA ROMANIZACIÓN DE HISPANIA.
En el año 218 a.C. Roma comenzó la conquista y colonización de Hispania, que originó la pérdida de las lenguas prerromanas (salvo el vasco) y su sustitución por el latín: un latín distinto al que encontramos en los textos literarios, pues se trataba de su modalidad hablada y regionalmente marcada, conocida como latín vulgar. Los pueblos del norte- astures, cántabros y vascones- resistieron más tiempo a los romanos, y fueron más tardía y deficientemente romanizados.

Este latín vulgar que entra en la península, aunque unitario en la época de Augusto, irá evolucionando y diversificándose, sobre todo en contacto con los elementos del sustrato y por otras influencias posteriores, lo que traerá consigo el inicio de las lenguas romances.

El latín hispánico presenta unas características que constituyen el germen de la posterior diferenciación lingüística peninsular. En general, este latín, frente a otros territorios romanizados, es más conservador y presenta una evolución más lenta.

En el siglo V los pueblos germánicos invadieron la península Ibérica; pero estas invasiones alteraron muy poco el mapa lingüístico peninsular, pues cuando llegaron los visigodos estaban ya romanizados. No obstante, palabras de origen germánico como albergue, espuela, ganso, tregua, guardián o espía quedaron incorporadas a las lenguas.

3.2. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN DEL LATÍN.

Tuvieron que confluir múltiples circunstancias para que desapareciera una lengua como la latina, que era el soporte de una importante cultura; contaba con una literatura en la que hay nombres de valor universal como Virgilio, Horacio, Ovidio, Cicerón… y servía además para la comunicación en un inmenso imperio extendido por la mayor parte de Europa, las islas Británicas y el norte de África. Algunas de ellas serían: la quiebra económica del imperio, las invasiones de los pueblos germánicos la dificultad de las comunicaciones,…

3.3. TRANSICIÓN DEL LATÍN AL ROMANCE.

Durante la época visigoda el latín de la Península va evolucionando y la lengua hablada camina lentamente hacia el romance. Con una evolución lenta pero constante se llega a una situación en que la lengua hablada es otra distinta del latín.

Es un proceso que se suele enmarcar entre los siglos V (caída del imperio) y IX, pero que había comenzado antes y no terminará hasta siglos después.

  1. SUPERESTRTO. INFLUENCIA DE LAS LENGUAS GERMÁNICAS DE LOS GODOS EN EL ESPAÑOL

Cuando, tras la caída del imperio romano, los visigodos invadieron la península ibérica, estos se romanizaron, asimilando la cultura hispanorromana, por lo que apenas si influyó la lengua visigótica en la española primitiva. No obstante aquellos germanos hablaban también varios dialectos diferentes (visigodos, suevos, alanos, vándalos,…)

Algunas voces latinas tenían su origen en las lenguas germánicas, contagiadas a las legiones romanas en las fronteras del Rhin y el Danubio. Un centenar de aquellas voces se usan en el español actual (ganar, guardar). Muchas de las voces de origen germánico son militares, así, palabras de origen germano como werra dio origen a la palabra “guerra”, helm del que proviene “yelmo”. También muchos nombres propios como Álvaro, Osvaldo, Fernando, etc, son de origen visigótico.

Por lo que respecta a los topónimos heredados de las cuatro lenguas germánicas de los cuatro grandes dialectos germanos tenemos las siguientes herencias que aquí llegaron tenemos como herencias:

Recuerdo de colonias visigóticas son, en cambio: Gudé, Vilagude, Aldegode, Valgote, procedentes de genitivo singular “goti”; Godos, Revillagodos, del acusativo plural “gotos”; Villatoro, Toro, Gotor, del genitivo plural “gotorum”; Goda (Coruña y Portugal) y Palacios de Goda, quizá de un colectivo vulgar “guta” (colonia de godos); Godones, de “gutones”, como los llamaba Plinio (compárese Romanones); Godín y Godíns (Portugal), Gudín, Godina de una forma sufijada “gotinus”, lo mismo que Godojos, de “gotuculos”. (Sobre el apelativo “godos” en la península, E. Gamillscheg, Historia lingüistica de los visigodos, RFE, 1932 y otras).
De los suevos (sobre todo en Galicia) cuyo simple apelativo consérvase en nombres de lugar diseminados por lo que fue antiguo reino suyo hasta su conquista por Leovigildo. Y así, aparecen Suevos y Suegos (seis lugares en La Coruña), Suebos de Abajo, Suebos de Arriba, San Manuel de Suebos, San Martín de Suebos (todos también en Coruña) y puerto de Sueve (As).
De los vándalos (que en 429 abandonaron por Tarifa la Península) queda el nombre de Andalucía, derivado de Andalus, nombre que a la Bética y a España en general dieron los árabes al denominarla por el nombre vándalos de sus primitivos moradores.
Y de los alanos queda memoria quizá en el toponímico Villalán (Va) y Puerto del Alano (Hu) (paso del Pirineo en Huesca).

5.- SUPERESTRATO. EL ÁRABE.

Uno de los principales factores que determinaron la evolución del latín y la formación de los dialectos romances fue la invasión de los árabes a partir del año 711. Éstos conquistaron en 7 años casi toda la península y las tropas cristianas tuvieron que reagruparse en zonas aisladas (cordillera Cantábrica y Pirineos) desde donde se inició la Reconquista que terminó en 1492.

A medida que ésta iba avanzando, se fueron constituyendo los diversos reinos cristianos y el latín evolucionó de forma distinta en cada uno de ellos, lo que propició el nacimiento de los dialectos romances .

Fruto del dilatado periodo de influencia de la cultura y lengua árabe, dichos romances recibieron muchos préstamos, llamados arabismos. Así : álgebra, cifra, alcohol, alambique, jarabe, almacén, arancel, alcalde, alguacil, alférez, azulejo, noria, berengena, acequia, alcantarilla, alféizar, alfombra, etc., y esto sin contar los numerosísimos topónimos: Algeciras (la isla), Benissalem (hijo de la paz), Beniganim (hijos de los jardines),…, Guadalquivir (Río grande), Jaén (encrucijada), Murcia (embarcadero), Tarifa (tierra del líder bereber Tarif),…

Los dialectos romances que fueron surgiendo fueron: catalán, navarro-aragonés, castellano, astur-leonés, gallego y mozárabe.

  1. LA LENGUA ROMANCE PENINSULAR EN SUS PRIMEROS TIEMPOS.

Siguiendo a Menéndez Pidal y a Entwistle podemos reconstruir lo que fue el romance peninsular o magma lingüístico más o menos común, cuando aún los árabes y el empuje político e innovador castellano no habían acentuado las diferencias dialectales y lingüísticas que de todos modos se iban ya produciendo. En este sentido Entwistle habla de lo que él denomina “la plataforma visigótica” y de cómo “durante el siglo VII debió haber, dejando aparte el área catalana, una considerable unidad de lengua”.

Rasgos comunes de este romance peninsular:

– Tendencia generalizada a la pérdida de las vocales finales latinas.

– Las vocales tónicas e y o tienden a diptongar

– Los sufijos –ariu, – eriu, -oriu, -asiu sufrieron una metátesis que los redujo a –airo, -eiro, -oiro, -eiro.

– Sonorización de las oclusivas sordas intervocálicas p t k > b d g .

– Todas las lenguas peninsulares coinciden en –cl- y –li- > -ll- palatal

Conservación de f- inicial latina en toda la península, aunque el castelano ya se habría contagiado de la tendencia vasca a la aspiración.


7-LOS DIALECTOS CASTELLANOS PENINSULARES.

Con el paso del tiempo, los romances centrales de la Hispania se fueron unificando, especialmente a partir de la fundación de la RAE en el siglo XVIII, para formar una única lengua que llamamos “castellano” o “español”, respetando siempre las diferencias locales en cuanto a fonología y lexicología, es decir respetando su pronunciación (zonas seseantes y ceceantes, zonas que aún aspiran las h y dicen /cantar jondo/ y /jijolé/ → en vez de /cantar ondo/,…) y aceptando su diferente lexicología (muchacho, zagal, rapaz, mozo,…, sufijos diferentes para diminutivos, -ico, -illo, -ito,…), etc.

En los territorios del Sur de la Península, ocupados por los árabes, el latín evolucionó entre las gentes cristianas (mozárabes) que allí vivían y se formó el dialecto mozárabe, que fue desapareciendo a medida que avanzó la Reconquista hacia el sur y se impusieron los romances hablados en los reinos cristianos. Los poemas llamados jarchas son la principal fuente de información que se posee para conocer el mozárabe.

A- HISTORIA Y EVOLUCIÓN DEL CASTELLANO

2.2.1. Orígenes

Castilla nació en la antigua Cantabria, región situada en las montañas cercanas a Santander, en las proximidades del área vasca. Dependiente de León al principio, comenzará su autonomía con la creación del condado de Castilla, hacia el 950, por el conde Fernán González.

En esta zona comenzó el cambio que originó que la f- latina se aspirara y se terminara perdiendo: farinam >harina; feminan > hembra…

Además la ll común a los romances peninsulares en palabras como muller, tella o doncella, se pronunciaba con un sonido parecido al de la j francesa: mujer, teja, concejo.

A1- El castellano en la Edad Media

  1. a) los siglos X- XI.

En el siglo XI hay una notable influencia francesa en los reinos cristianos peninsulares, que se produce a través de dos fuentes: el camino de Santiago y los monjes de Cluny.

De este modo entran vocablos franceses o provenzales como: mensaje, homenaje, fraile, doncel, vianda, linaje…

Al principio, el romance no se consideraba lengua apta para ser escrita, pues tal privilegio se concedía solo al latín. No obstante, las primeras palabras escritas en castellano aparecen ya en los siglos X y XI, como glosas en códices de los monasterios de San Millán de la Cogolla y Santo Domingo de Silos.

  1. b) los siglos XII- XIII.

La pujanza de los cristianos en el siglo XII permitió un avance espectacular de las fronteras. En el siglo XIII se puede considerar ya terminada la Reconquista, sólo quedará ya el reino de Granada, vasallo de Castilla.

En su expansión, el castellano se impuso a otros dialectos, que, a la vez que desaparecían, dejaban sus huellas en él. En su avance hacia el sur, el castellano absorbió a las hablas mozárabes, que ya no se hablaban a finales del s. XIII.

Señalan Enwitsle y Lapesa que lo más notable de este proceso es que el castellano, en muchos casos, seleccionase o adoptase rasgos originariamente procedentes de otros dialectos o lenguas, o incluso impusiese sus elecciones, siendo su adopción por parte del castellano lo que les da validez universal.

Rasgos de este español medieval:

– Vacilación en el diptongo diminutivo – iello

– Dos variedades de s, una sorda (escrita –ss- entre vocales y s en posición inicial o tras consonante) y una sonora intervocálica (escrita –s- )

– Distinción entre c y ç sorda pronunciada [ts] y z sonora pronunciada [ds]

– Distinción entre x sorda, pronunciada como ch francesa y g+e,i y j pronunciadas como j francesa.

– En la lengua hablada la h inicial aspirada sustituye a la f- latina, pero esta se conserva en la escritura, por juzgarse el cambio un vulgarismo.

– Conglomerados del tipo “gelo” ( se lo ),

– Arcaísmos como “nul” (ninguno) o “maguer” (aunque), “ca” (porque)

– Empleo del artículo junto al posesivo: “los mis ojos”

En el siglo XIII, la fuerte conciencia nacional introducida por Alfonso X el Sabio y el deseo de promover un único lenguaje común a las tres razas (cristianos, árabes y judíos) le hizo emplear el castellano en obras de carácter culto, en vez del latín. Esto significó la dignificación definitiva del castellano.

Por otra parte, una extensa nómina de autores literarios cultos como Gonzalo de Berceo (s. XIII), Juan Ruíz, Arcipreste de Hita (s. XIV), Don Juan Manuel (s. XIV), Fernando de Rojas (s. XV), etc.. contribuyeron con su obra a consolidar la lengua castellana, fijando su sintaxis y ampliando su léxico.

C- Consolidación del Castellano, los siglos de Oro.

La unidad lograda por los RR.CC tiene su correlación lingüística en la hegemónica posición del castellano.

Se estima como modelo de buena dicción el habla toledana, donde estaba la corte. El leonés pervive solo en el habla rústica y el aragonés desaparece pronto de la literatura.

En 1492 la publicación de la “Gramática” de Nebrija marcaría el nivel de prestigio y realización a que había llegado el castellano. Además la imprenta contribuyó de un modo decisivo a la uniformación gráfica, léxica y sintáctica de la norma culta del español.

Durante los siglos XVI y XVII, se escribieron múltiples tratados y diccionarios: Diálogo de la lengua, (1536) de Juan de Valdés, Tesoro de la lengua castellana o española (1611) de Sebastián de Covarrubias, primer diccionario, propiamente dicho, de nuestra lengua.

Características del español del Siglo de Oro:

  1. a) Fonología:

– Vacilación en el empleo de los grupos consonánticos cultos (efecto, efeto)

– Desde finales del siglo XVI dejó de pronunciarse la h- aspirada procedente de f- inicial latina

– Las variantes de s sorda y sonora se reducen a la sorda actual

– La –b- oclusiva y la –v- fricativa, durante el siglo XVI en la mitad norte de Castilla, Aragón y otros territorios, se confunden quedando el sonido en la forma actual

– La ç sorda [^s] y z sonora [^z] a lo largo del XVII irán tomando el sonido actual de z,c

– La g+e,i; la j [z] y la x [s] medievales dan paso, al acabar el primer tercio del siglo XVII , a la actual j [x]

  1. b) Morfosintaxis:

– Entre las vacilaciones de las formas verbales amás/amáis, sos/sois, vo/voy… prevalecen, a principios del XVII, las actuales.

– Se perfila y delimita el uso de los verbos haber y tener, ser y estar

– Se generaliza el uso de la preposición a ante el objeto directo de persona

– Junto al sufijo –illo aparecen otras formas como –uelo, -ito,- ico, y se extiende el superlativo -ísimo.

  1. c) Léxico:

– Modernización del vocabulario: arriba por “suso”; comer por “yantar”, debajo por “so”, largo por “luengo”…

  • Entrada de italianismos, galicismos, lusismos y americanismos.

D- El castellano, del siglo XVIII a nuestros días.

En 1713 se fundó la Real Academia Española con el fin de preservar la pureza del idioma y que elaborará el “Diccionario de Autoridades” (1726-1739), la “Ortografía”(1741) y la “Gramática”(1771), claros exponentes de su voluntad de normativa y regularización de la lengua.
Así, se fijó definitivamente la grafía, dando paso a la moderna escritura, que desde la revolución fonética de los siglos XVI y XVII se necesitaba reajustar.

La f sustituye al grupo ph , la t, la r, y la c, sustituyen a los grupos th, rh y ch; z, c sustituyen a s y ç; y s a ss.

A pesar de este esfuerzo por aproximar la escritura a la pronunciación, quedan todavía en la lengua española algunos desajustes como son las grafías, b y v ; g y j (ante e, i ) ; h ; etc.

Otros aspectos destacables del siglo XVIII serían la incorporación de abundanate vocabulario perteneciente a diversas ramas del saber y el desarrollo científico: rédito, exportación, panteísmo, corporeidad, cosmopolita, filantropía,…

La alarmante invasión de galicismos, provocó una polémica entre los “puristas” que los rechazaban y los innovadores que los apoyaban: burgués, bayoneta, pantalón, bisturí,…

A partir del siglo XIX , se une a la labor de la Academia una serie de factores que contribuyen a nivelar las variedades de la lengua española: la mejora de las comunicaciones, la implantación de la escuela obligatoria donde se enseñaba la gramática y ortografía académicas, la labor de los escritores y de la prensa…

Esta nivelación se reforzó desde los principios del siglo XX a causa de la radio y, en la actualidad, de la televisión. A partir del siglo XXI la telefonía móvil e Internet han comenzado a influir notablemente en el castellano de los jóvenes, como se puede comprobar por las numerosas abreviaturas, falta de sílabas, y los desbordantes anglicismos que han penetrado en la lengua en los últimos veinticinco años,

7.B.- VARIEDADES DIALECTALES.

Los dialectos son las variedades adoptadas por una lengua que se asocian a una zona determinada.

Estas variedades dialectales españolas se han empleado siempre principalmente en la comunicación oral en situación no formales, puesto que no suelen disponer de una norma precisa que sirva para su representación escrita. En el español o castellano actual se pueden distinguir dos grandes zonas dialectales:

o La septentrional

o La meridional

– LOS DIALECTOS O HABLAS SEPTENTRIONALES.

Más conservadoras, abarcan principalmente las tierras castellanas por tradición.

* En el habla de las tierras castellanas por tradición (Burgos, Valladolid,…) encontramos una serie de rasgos dialectales:

– Leísmo, laísmo y loísmo

– -Z en lugar de –D al final de palabra

– -S en la segunda persona del pretérito perfecto simple: vinistes

– infinitivo en lugar de imperativo: !Traerme eso!, y preferencias por construcciones del tipo “A comer! Por ¡Comed!,…

* Castellano que se expansionó hacia el este (La Rioja, Navarra y Aragón): principalmente encontramos rasgos aragoneses:

– Entonación ascendente de la frase

– Pronombres precedidos de preposición: con tú, con mí

– Se evita el acento en las esdrújulas

– Uso del sufijo –ico

– Uso abundante de la partícula pues.

* Castellano que se expansionó por el territorio leonés (León, Zamora, Salamanca): rasgos del antiguo dialecto leonés, que sobre todo permanecen en el castellano hablado por los asturianos.

– Tendencia a cerrar las vocales finales: otru (otro)

– Diminutivos en –ín, -ina

  • Uso del pretérito perfecto simple en vez del perfecto compuesto : Esta tarde fui a tu casa.

b-El aragonés

Ha quedado restringido a las fablas “hablas” de algunos valles del Pirineo aragonés: Ansó, Hecho, Bisecas, Sobrarbe y Ribagorza. A medida que se desciende hacia el sur, crece la presencia del castellano. Siguiendo a Alonso Zamora y Manuel ALvar expondremos a continuación algunas de sus características  más relevantes:

a) A nivel fónico tienden a la acentuación fonológica siempre llana (mayoritariamente) o aguda. En español aragonés no se da la acentuación esdrújula de ahí que en vez de pájaro o cántaro, prefieren pronunciar /pajáro/ y /cantáro/.

-Además respecto al consonantismo hay una tendencia a la reducción de los grupos consonánticos cultos de las palabras castellanas: eletrico, ‘eléctrico’, perfeto, ‘perfecto’, repunante, ‘repugnante’, como en todos los dialectos rurales del español.

b) A nivel morfosintáctico también cabría destacar los siguientes rasgos:

  • Uso de los pronombres fuertes tras preposición: con yo, pa tú
  • Los sufijos diminutivos más comunes en español aragonés son los sufijos -ico/a y -ete/a o -é/eta: un poquico/un poquete, una mocica/una moceta, un zagalé/una zagaleta
  • Los nombres de árboles usan el sufijo -era: olivera, almendrera, noguera
  • Uso del vocativo maño/a (en parte del territorio)
  • Omisión o elisión de la vocal final de determinadas partículas (preposiciones, artículos, conjunciones) cuando la palabra siguiente empieza por vocal: d’aquel, d’Aragón, yo m’hago, como en muchas otras variedades del castellano.
  • Uso de la conjunción ilativa pues al final de frase.
  • Ausencia o escasez de leísmo (rasgo extendido por las variedades del español del centro peninsular)
  • Subsistema pronominal átono, manteniendo el paradigma latino: se les dije
  • Pérdida de la [r] del infinitivo junto a pronombre enclítico: decime, contame, dame (decirme, contarme y darme en español estándar), rasgo también presente en muchos otros dialectos.
  • El orden de los pronombres átonos combinados es en primer lugar el pronombre de complemento indirecto y en segundo lugar el pronombre reflexivo (orden contrario al del español estándar): me se cayó; también es común este rasgo en muchos otros dialectos peninsulares.
  • Uso frecuente del artículo definido con nombres propios: la Pilar, el Jesús (Solamente en algunas zonas).
  • La conjunción disyuntiva del español aragonés es u en todos los contextos fónicos (a diferencia del español estándar, en el cual la conjunción disyuntiva principal es o y la conjunción u se emplea únicamente en algunos casos particulares): peras u manzanas.

c) Y a nivel léxico. Las mayores diferencias dialectales entre el español aragonés y el castellano estadar se dan en el campo del léxico, debido a la conservación del léxico propio del romance aragonés medieval. Parte de este léxico es particular del español aragonés. Otra parte es común a las variedades orientales del español de España (variedades riojana, navarra, soriana, del interior de la Comunidad Valenciana, de la parte oriental de Castilla-La Mancha, murciana y de la parte oriental de Andalucía). Por último, otra parte del léxico del español aragonés es común con las variedades lingüísticas del oriente peninsular y sur de Francia (catalán, occitano y valenciano). El léxico propio del español aragonés recibe la denominación de aragonesismos, entre ellos se pueden citar algunos muy sonados: ababol (amapola), abadejo (bacalao), aliaga (aulaga), caparra (garrapata), charrar (hablar), mangrana (granada), morcacho (centeno), pardiña (granja), pozal (cubo), yesaire (yesero), zaborra (piedra),…

B- LOS DIALECTOS MERIDIONALES.

Se caracterizan por ser más evolucionados en su pronunciación y por tener rasgos fonéticos muy marcados. Es el castellano que se extendió desde Toledo hacia la Mancha, Extremadura, Murcia, Andalucía, Canarias, y el español de América.

-Principales rasgos de los dialectos meridionales

  1. Relajación de –s en posición final de sílaba y de palabra. Esto hace que dicha consonante se pronuncie aspirada (avihpa) o que se pierda la –s, provocando que la vocal se pronuncie más abierta para indicar el plural.
  2. Confusión de –r y –l en posición final de sílaba o palabra: “arta” por alta, “cuelpo” por cuerpo. A veces también se pierden: españó,
  3. Seseo: pronunciación de la z o la c ante e,i, como s: sapato, sielo
  4. Ceceo: pronunciación de la s como z: zabe
  5. Pérdida de la –d- y de la –n- intervocálicas o ante r: cansao, pare,…
  6. Yeísmo: con distintas pronunciaciones: yuvia por lluvia.

B.1. EL ANDALUZ

Es el habla más diferenciada. De hecho, existen noticias literarias históricas que apuntan desde antiguo la existencia en Andalucía de un modo particular de hablar el castellano, especialmente a nivel léxico y fonológico desde el siglo XVI  (Francisco Delicado -A La lozana andaluza y así el propio Juan Valdés en su Diálogo de la lengua, así lo confirman. Podemos distinguir dos zonas: área oriental: se tiende a abrir las vocales a final de palabra como consecuencia de la pérdida de la –s final; y otra occidental en donde no se produce esta abertura, pero en la que se sustituye vosotros/as por ustedes.

                              B.1.1. Características fonéticas generales

El andaluz (y en parte otras variedades peninsulares meridionales) se caracteriza por ser más innovador en su pronunciación que otros dialectos septentrionales. Más concretamente, en términos articulatorios el andaluz muestra una mayor tendencia al debilitamiento o  reducción de ciertas consonantes, por lo que se aleja en mayor medida de la pronunciación sugerida por la ortografía estándar que otros dialectos. Algunas características generales muy comunes que caracterizan a las variedades meridionales son:

  1. Ausencia de contraste entre /s/ y /θ/, por lo que casa y caza tienen la misma pronunciación (que difiere entre las variantes con ceceo a las variantes con seseo). De hecho tiene una “s” especial e idiosincrática: en Andalucía predomina la pronunciación de la /s/ predorsal y /s/ coronal plana, frente a la /s/ apical que domina en el resto de la España peninsular. Tanto los hablantes seseantes como los distiguidores de /s/ y /z/ usan una de esas eses. Asimismo, los ceceantes usan ocasionalmente una de ellas cuando alteran su modo habitual de hablar en determinados contextos o por motivos fáticos.

En ocasiones las “s” finales se omiten, sustituidos por un alargamiento vocálico-> / tendo dolorEEj a piernaaa/.

Existencia de aspiración /h/ o pérdida de /s/ (especialmente en interior de palabra en posición implosiva). Otras características:

  1. Lenición de /x/ en [h], por ejemplo en Andalucía Oriental mujer se pronuncia [muˈhɛ] o [muˈxɛ].
  2. Velarización de /n/ final en [ŋ] (con posible nasalización de vocales) así la palabra pan se pronuncia como [paŋ] o [pãŋ].
  3. Neutralización o falta de contraste entre /l/ y /ɾ/ ante consonante (ejemplo: e[ɾ] niño), en posición final absoluta la neutralización se puede dar por pérdida total del sonido cantar [kan̪’ta] o en la zona oriental [kan̪tæ] y hospital [opːi’ta] o en la zona oriental [ɔhpitæ]
  4. Síncopa de /d/ intervocálica, como en comido [ko’mi.o], cadena [ka’ena] o callada [ka’ʝ̞a].
  5. Debilitamiento de /ʧ/ en [ ʃ ] en la parte más meridional de Andalucía (ejemplo: muchacho [mu’ʃaʃo] ).

Con el paso de los años, la escolarización y la mayor presencia de medios de comunicación que usan el dialecto estándar, muchas de las anteriores características tienden a tener una distribución diglósica y muchas de ellas ya son infrecuentes en el habla formal, donde se presentan con mayor frecuencia rasgos típicos del castellano estándar.

B.1.2. morfosintaxis andaluza

-El andaluz presenta una gran conservación en el uso etimológico de los pronombres átonos le, la y lo; lo que es lo mismo, ausencia de leísmos, laísmos y loísmos en la mayor parte de su territorio. La influencia de otros dialectos está introduciendo el leísmo en expresiones como “le saludé”, en lugar de “lo saludé”.

-En gran parte de Andalucía Occidental y algunos lugares de Andalucía Oriental se emplea ustedes en lugar de vosotros, con la particularidad de que se produce una solución mixta, usando ustedes con formas verbales propias de segunda persona del plural (vosotros). Esto contrasta con el uso en América Latina donde la forma vosotros y sus formas asociadas verbales y pronominales han sido reemplazadas por ustedes.

-En el mismo ámbito geográfico, en las formas verbales pronominales y en el modo imperativo en segunda persona del plural se usa el infinitivo seguido de -se, donde en el resto de la península se usa el infinitivo seguido de -os.

-Además, en zonas de Andalucía occidental se tiende a conservar la pluralización del pronombre “qué” en contextos de exclamación, como ocurre en el francés, añadiendo una “s” que fonéticamente resulta una aspiración /h/. La aspiración, aunque sutil, se distingue fácilmente en el alargamiento entre el pronombre y el sustantivo siguiente.

-Suele darse la anteposición del artículo al nombre propio de personas, sobre todo en contextos familiares. Este rasgo también se da en muchos otros vernaculares del mundo hispanohablante (con variados grados de estigmatización), y en catalán y portugués (“Er José y la María tuvieron al Jesús,…”)

 

B.2. EL EXTREMEÑO

Lo más característico: aspiración generalizada y el yeísmo.

En morfosintaxis y en el léxico se mezclan leonesismos (diminutivo –ino,-ina), y conservan palabras castellanas que se han perdido en otras hablas (bicio = estiércol).

B.3. EL MURCIANO

El murciano presenta un conjunto de rasgos que se repiten en los dialectos meridionales, junto con características aragonesas como el sufijo diminutivo en –ico, otras características aragonesas y catalanas como vocablos del tipo “pescatero”, “mante”, “llengua”, “flamarada”, y otras formas arcaicas castellanas, arabismos y mozarabismos.

B.4. El canario

Muchos de los rasgos meridionales, sobre todo la aspiración de –s y el seseo. Se ha perdido la forma vosotros/as a favor de ustedes con el verbo en 3ª persona.

En el léxico: portuguesismos, americanismos, guanchismo, o palabras castellanas ya no utilizadas en la península.

8.-ADSTRATO. OTRAS LENGUAS MODERNAS DE ESPAÑA DE GRAN INFLUJO EN EL CASTELLANO.

Como ocurre con el español o castellano de otros lares (en América con unas 700 indígenas, sobre todo con el nahuatl, quechua, guaraní y arawako; en Filipinas con otro centenar, en Guinea Ecuatorial,etc), en España también tiene que convivir con otras cinco lenguas que son las siguientes:

A)CATALÁN-VALENCIANO

Hoy día la lengua catalana se extiende en España por Cataluña, buena parte de Valencia y de las Islas Baleares, así como alguna comarca del actual Aragón. La historia de la lengua catalana (llamada “valenciana” en la Comunidad Valenciana) puede dividirse en tres periodos; desde su nacimiento a partir del latín vulgar cuyos primeros testimonios escritos son del siglo IX a través de las palabras de algunos testamentos y homilías escritas como aquellas de las famosas “Homilies de Orgañà”. El resto de la Edad Media estuvo pletórica de poetas trobadorescos y de prosa (Ramón Llull, F. Eixemenís, Roís de Corella, San Vicent Ferrer,…).

Otro tanto podríamos decir hasta el Renacimiento donde los nombres de Joanot Martorell, Ausiàs Marc e incluso el petrarquista Joan Boscà brillaron superiores en toda Europa. Como veremos en las otras cuatro lenguas siguientes, con el Barroco y las dinastías Habsburgo y Borbón españolas también el catalán tuvo una gran decadencia y quedó reducida prácticamente a lo oral y familiar. Con el Romanticismo del XIX floreció la Renaixença y una pléyade de autores triunfaron hasta la Guerra Civil Española. Con la vuelta de la Democracia (desde 1975) todos los logros anteriores se fueron restaurando, como la plenitud de las funciones de la propia Academia de la Llengua Catalana.

A)FONOLOGÍA

Por lo que respecta al vocalismo está formado por 8 sonidos vocálicos o alófonos vocálicos diferentes:

  • [a]: «casa»
  • [e] (e cerrada): «teva»
  • [ɛ] (e abierta): «me
  • [i] «camí»
  • [o] (o cerrada): «lliçó»
  • [ɔ] (o abierta): «home»
  • [u]: «unió»
  • [ə] (vocal neutra): «casa» (sonido intermedio entre a y e), solo usada en el bloque oriental.

Existen diferencias menores en cómo estos 8 alófonos se agrupan en fonemas. El catalán oriental estándar tiene 7 fonemas vocálicos en oposición /a ɛ e i ɔ o u/, aunque en algunas variedades de Baleares los ocho alófonos anteriores están en oposición fonémica. También existen diferencias de realización alofónica entre los dialectos orientales y occidentales. Mientras que en catalán occidental (noroccidental, valenciano), el sistema átono presenta menos reducciones presentando un sistema con 5 vocales átonas [a e i o u], en lugar de las 7.

Además a diferencia del castellano, los diptongos y triptongos, suelen ser descendentes.

Por lo que se refiere al consonantismo también hay grandes diferencias, es altamente seseante y así el sonido de la “z” lo hace bibrantej. Tampoco existe el sonido de la jota, En cambio tiene muchas más palatales y no es betacista (a excepción de parte de las hablas valencianas).

Cuando los hablantes de castellano salen al resto del territorio español, por ejemplo haciendo el Camino de Santiago, su entonación también les delata, pues el catalán tiene en general un tono diferente y mucho más grabe. Exagerando, pero para que se pueda visualizar lo oral un poco sería dentro de los estándares: “quiero unas patatas” (castellano de Burgos) → “quieroOO unss patataAAsss” (castellano de Cataluña).

  1. B) MORFOSINTAXIS

El catalán es una lengua flexiva fusionante, con una morfología similar al del resto de lenguas románicas occidentales. Los nombres, adjetivos y muchos determinantes tienen formas diferentes según su número y género gramaticales. Los pronombres personales además tienen formas distintas según el caso gramatical, aunque la distinción de género se reduce a los pronombres sujeto de tercera persona. El verbo tienen un sistema de flexión relativamente complejo, donde cada verbo pertenece a un tipo de conjugación (en catalán los verbos se agrupan usualmente en tres conjugaciones caracterizadas por la terminación del infinitivo). La gran mayoría de sus características son compartidas por las lenguas románicas occidentales.

Algunas peculiaridades del catalán más generales son:

  • Una parte del catalán (Baleares, Costa gerundense) ha conservado el artículo llamado “salat” (< latín IPSE, IPSA, ISPSU(M)), inicialmente más extendida en catalán antiguo que la forma derivada de ILLE, ILLU(M). Así por ejemplo en vez de “la mare” allá dicen “sa mare” o “el cotxe” dice “es cotxe”,…
  • Los artículos más usuales (y normativos) son el, la, els, les (ahora bien, en hablas occidentales, en el norte de Castellón y en el alguerés perduran aún las formas masculinas lo, los). Además se emplean conjuntamente (al contrario que el castellano y el francés) con los posesivos: “la seua mare i el seu pare” (su madre y su padre).
  • Contrariamente a las variedades iberorrománicas, el catalán practica ciertas elisiones de vocales átonas finales. Algunas se escriben, como el + home > l’home, y otras son orales: quinze anys [kin’zaɲs].
  • El femenino plural se forma con -es (casa > cases).
  • Existe la formación del pretérito mediante perífrasis con unas formas verbales auxiliares similares a las del presente del verbo anar (“ir”) derivadas originalmente del verbo latino VADERE: jo vaig anar, tu vas anar, ell va anar, nosaltres vam / vàrem anar, vosaltres vau / vàreu anar, ells van / varen anar (conjugación del pretérito perifrástico del verbo ir). Esta característica es compartida por el occitano y algunas variedades de aragonés. Además la perifrasis de obligación “deber de” la sustituye por el “has de”,…
  1. C) LEXICOLOGÍA: PRÉSTAMOS AL CASTELLANOS

Aunque el DRAE no reconoce el sentido de ‘préstamo de la lengua catalana’ existen casi 700 claros catalanismos vigentes en castellano, además de otros muchos anticuados o en desuso y el uso o preferencia de sufijos, prefijos y formas verbales sobre todo en los hablantes castellanos de sus territorios lingüísticos oficiales. Esto demuestra la importante influencia que durante siglos ha ejercido el catalán sobre el castellano, a pesar de que es más frecuente insistir en la influencia inversa. Y es que la proximidad geográfica y las relaciones políticas y culturales han favorecido desde siempre el intercambio de léxico entre ambas lenguas. Nos centraremos en las palabras que, procedentes del catalán, son de uso común en castellano, como por ejemplo: adrede, alioli (salsa), añorar (echar de menos), banderola (banderín), barraca (chamizo), borraja, burdel, butifarra (morcilla), cantimplora, capicúa, charnego (oscuro), clavellina, chuleta, cohete, confite, convite, cordel, crisol, dátil, ensaimada (pastel local), escalivada (comida típica). escudella (guiso típico), esquirol (traidor), forastero (extranjero), fuet (embutido), grapa (gancho), guante, linaje, lonja (mercado), macarra (matón), mallorquina, masía (granja), mayonesa, mercería, moncheta (alubia), moscatel (variedad de uva), novel, pantalla, papel,retal, sobrasada, trébol,…

E)EUSKERA-VASCO

El euskera o “vasco” es la última lengua prerromana, previa a la llegada del latín a la Península, que ha llegado hasta el siglo XXI y perdurará para siempre. Es pues la lengua más antigua de España, con más de 3000 años de historia. No obstante esta última afirmación no hay testimonios de su literatura escrita hasta el siglo XVI, no así de la oral cuyas cancioncillas y romances han pervivido hasta nuestros días. La primera obra impresa exclusivamente en euskera es la antología de Bernat Dechepare, Linguae Vasconum Primitiae, publicada en 1545, que es aún hoy aun uno de los textos más citados en defensa o como referencia al euskera. En 2004 se descubrió también un manuscrito, de Juan Pérez de Lazarraga, que puede arrojar nueva luz sobre los orígenes de esta literatura. El siglo XVII fue un siglo dorado para sus letras con la escuela de Sara y otros autores de Labort.

En el siglo XX, tras la Guerra Civil Española, su situación volvió lentamente a regularizarse (tras un largo periodo terrorista de la ETA) y así surgió su Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia que es el nombre oficial de la institución cultural fundada en 1918 e impulsada, al igual que la Sociedad de Estudios Vascos (Eusko Ikaskuntza), por las cuatro diputaciones vasco-navarras, para cuidar y normalizar el uso del idioma vasco, así como su estudio filológico y etimológico. Hoy día las diversas modalidades euskaldunas de España se distribuyen por País Vasco, Navarra, Cantabria y algunas regiones de Burgos y La Rioja. Veamos algunas de sus principales características del habla:

  1. A) FONOLOGÍA

Estas son las tres grandes diferencias que se pueden encontrar si comparamos el sistema fonológico del euskera con los del español y el francés:

1-En el caso de las sibilantes sordas, mientras que el español distingue una fricativa —la apicoalveolar /s/— y el francés dos —dorsoalveolar y prepalatal—, el euskera distingue tres: dorsoalveolar, apicoalveolar y prepalatal además de las africadas correspondientes.
2-No hay palabras vascas que terminen en m, p, b, d, g, x, h o en j, ni tampoco que empiecen con r, de esta regla hay que exceptuar las de reciente adquisición.
3-En cuanto a las vocales, el euskera y el español cuentan con 5 fonemas —aunque en el dialecto de Zuberoa se emplean 6 vocales con valor fonológico, probablemente por influencia del gascón— y el francés distingue más de 12.

  1. B) MORFOSINTAXIS

El euskera tiene dos características reseñables: es una lengua aglutinante y dispone de caso ergativo en la declinación. Los sufijos casuales se añaden únicamente al último elemento del sintagma nominal

Ej.Gizonhandi-aren seme-ari eman diogu a

1       2       3      4     5     6       7

a(Se) lo hemos dado al hijo del hombre grande

7              6    5   4     3      1          2         .

En la declinación del euskera el sufijo recoge información a cerca del artículo, el número y los casos (gramaticales, espacio-temporales y demás).
Respecto al caso ergativo, desconocido en las lenguas indoeuropeas, corresponde al sintagma nominal que realiza la acción en las oraciones transitivas. Su marca en euskera es -k.

Ej.- Gu-k hartu dugu a

1   2    3     4

aNosotros lo hemos cogido

1            4         3

Otra característica de la lengua vasca que se suele mencionar es el hecho de que el verbo no sólo concuerda en número y persona con el sujeto sino que también lo hace con el objeto directo y con el objeto indirecto, de esta forma resulta ser la síntesis de la oración.

Para finalizar con este apartado nos referiremos al orden de los elementos dentro de la oración vasca. Existe una gran libertad a la hora de articular los elementos dentro de una oración. Este orden suele estar condicionado por diferentes funciones y según el contexto y la longitud de la frase. En líneas generales, la estructura que diríamos neutra de una oración es la de tipo SOV.

  1. C) LEXICOLOGÍA

Es en el léxico donde probablemente la lengua vasca ha sufrido los mayores cambios en los últimos 2.000 años, los únicos de los cuales se poseen datos precisos. Durante todo este tiempo la lengua vasca ha vivido en contacto directo con otras lenguas sin llegar a constituirse en medio de expresión total de una comunidad. Como consecuencia de esta situación la asimilación de préstamos ha sido considerable.

El origen de la mayoría de los préstamos corresponde al latín y a las lenguas romances que se gestaron en las inmediaciones de la comunidad lingüística vasca: castellano, francés, gascón y bearnés.

También se han incrustado restos léxicos debidos al contacto con la cultura árabe y otros, probablemente recibidos a través del latín y las lenguas romances, de origen germánico.

Hoy en día se está realizando un gran esfuerzo dirigido al desarrollo de un léxico técnico moderno. Encontrar el equilibrio entre la aceptación sin más de todos los préstamos que siguen incorporándose y la explotación de los recursos propios que ofrece la lengua para ir renovándose es la gran tarea a la que nos enfrentamos en este momento.

También el euskera ha prestado numerosos terminos al castellano peninsular desde la Edad Media hasta el siglo XXI. En época medieval, el euskera tuvo una fuerte influencia en la lengua castellana, que fue perdiendo a partir del s. XV. Así se encuentra en términos de respeto como el personaje del “Cantar del Mío Cid” ‘Minaya Álvar Fáñez’ o ‘Miecha don Ordonio’; donde Minaya está por ‘mi hermano’ y Miecha por ‘mi padre’. Minaya de eusk. anaia (‘hermano’) y Miecha de aita (‘padre’), término con variantes ‘eita’, ‘ecta’, ‘echa’ en documentos medievales y que es el que da origen a los topónimos con el prefijo ‘cha’ como ‘Chamartín’ (vide infra). Es notorio el número de términos vascos en la poesía del riojano Gonzalo de Berceo (s. XIII) como ‘azcona’ (‘lanza’), ‘gabe’ (‘loco’, ‘privado’; eusk. gabe ‘sin’), ‘socarrar’ , ‘zatico'(‘mendrugo’) o la expresión ‘Don Bildur’ para mentar al diablo (eusk. bildur, beldur ‘miedo’).

Por otra parte, también se pueden encontrar préstamos en la jerga de los fabricantes de trillos de Cantalejo y Segovia, denominada gacería y en la jerga de los canteros de Pontevedra , fala dos arxinas. Además desde la Edad Contemporánea hasta el siglo XXI La RAE y la Wikipedia reconocen los siguientes préstamos euskaldunes: aberzale (patriota), agur (saludo), aizcolari (leñador), aquelarre (festival brujeril), alud (corrimiento de tierra/nieve), amarraco/-eco (de diez), angula, aña (nodriza), aurresku (mano delantera), azcona (dardo), calimocho (refresco), carramarro (cangrejo), cococha (tipo comida, barbilla), chabola (choza), chacolí (refresco), chagurro (variedad centollo), chaparro (bajito), chapela (boina), charro (defectuoso), chatarra (en mal estado), chirula (flauta), chisquero (fogta), chistera (sombrero), chistorra (embutido), chistu (silbido), chistulari (músico), donostierra (de San Sebastián), ertzaina (policia local), etarra (terrorista), euscaldún (hablante de euskera), euskaro/euskera (lengua vasca), gabarra (barcaza), gamarra (tipo de correa), guiri (cristino, limpio), ikastola (escuela nacionalista), ikurriña (bandera propia), izquierdo/-a, jorguín (bruja), larra (prado), Lava (como instrumento musical), lendakari (presidente nacionalista), mus (naipes), mochil/mochal (mozo), marria (trineo), órdago (ahí está), pacharán (licor), pelotari (jugador), pilpil (palpitando/hiriviendo), sarama (basura), sinsorgo (insensato), sirimiri (llovizna), socarrar, (achicharrar), versolari (poeta), vizcaitarra (vizcaíno), zamarra (chaqueta de vellón), zatico (pedacito), zulo (bodega secreta) y zurrón (saco). Además de un montón de topónimos y patronímicos.

  1. I) GALLEGO

Es una lengua muy antigua, ya los antiguos trobadores de los siglos X y XI dieron buenos testimonios de ella, tanto fue así que incluso el erudito rey castellano Alfonso X el Sabio, escogió esta lengua para escribir su poesía. Pero por lo que respecta a la prosa, el documento más antiguo escrito en gallego producido en Galicia que se conserva, data de 1228. Se trata del fuero de Castro Caldelas otorgado por el rey Alfonso IX en abril de dicho año a la villa orensana. El más antiguo documento latino-gallego-portugués fue encontrado en Portugal, y es una “Donación a la Iglesia de Sozello”, que se encuentra en el Archivo Nacional de Torre do Tombo, y está fechado en torno al año 870 d. C. Desgraciadamente en la Edad Moderna todo cambió, y con el auge imperial de los Habsburgo españoles tuvo su declive hasta el siglo XIX cuando resurgió con su Rexurdimento.

También se resintió tras la Guerra Civil Española. Por fin en nuestros días logra su triunfo y normalidad con su Real Academia Gallega (en gallego Real Academia Galega, RAG) promovida desde principios del XX por autores célebres como Emilia Pardo Bazán y Manuel Murguía, en el siglo XXI es la institución científica que tiene como objetivo el estudio de la cultura de Galicia, y especialmente, de la lengua gallega. Elabora sus normas gramaticales, ortográficas y léxicas, al tiempo que defiende y promueve la lengua. Además decide la personalidad literaria a la que se le dedica el Día de las Letras Gallegas. Sus miembros son personalidades influyentes del mundo de la cultura gallega, en particular de la lengua. Su presidente desde el 28 de marzo de 2017 es Víctor Fernández Freixanes.

Además de ser usado en Galicia, se permite su enseñanza regulada en el El Bierzo (Provincia de León) y se habla como lengua común en la parte más occidental de esta comarca y en una pequeña zona de Zamora llamada Las Portillas, ambas de Castilla y León, según un acuerdo entre la Consejería de Educación de la Junta de Galicia y la Consejería de Educación de Castilla y León. Además sociolingüísticamente hablando, aunque es lengua predominante en Galicia, es más frecuente su uso en ancianos que en jóvenes. Veremos algunos rasgos fundamentales que le caracterizan lingüísticamente:

  1. A) A nivel FONOLÓGICO, en lo primero que todos coinciden es en defender que la lengua gallega dispone de siete vocales en posición tónica (a diferencia del portugués, cuyo sistema vocálico incluye doce fonemas), con la excepción del área ancaresa que presenta vocalismo nasal, lo que supone doce vocales (al igual que el portugués). Las vocales son /i/, /e/, /ɛ/, /a/, /ɔ/, /o/, /u/. La diferencia entre /e/ y /ɛ/, y entre /ɔ/ y /o/ reside en el grado de abertura: /ɛ/ y /ɔ/ son más abiertas que /e/ y /o/. Este sistema vocálico es el mismo del latín vulgar. En cambio en posición átona, coincide con el castellano con solo cinco vocales.

A diferencia de lo que ocurre en portugués, la nasalidad no es un rasgo pertinente en el vocalismo gallego, pese a estar presente en la consonante nasal velar sonora /ŋ/ que interfiere en la fonación, tanto en medio de palabra (funme, cansei) como al final de palabra (corazón, camión),…

Por lo que respecta a las consonantes, las consonantes existentes en el gallego son: b, c, d, f, g, h, l, m, n, ñ, p, q, r, s, t, v, x, z. A pesar de que en los diccionarios se pueden encontrar también las letras j, k, w, y; éstas no son propias del idioma y solo se utilizan en extranjerismos aceptados por la normativa. Existen además estos dígrafos: rr, ch, ll, nh, gu, qu; con sonidos diferentes a cada una de las letras por separado.

Existe también el dígrafo gh que se corresponde con el fonema faríngeo fricativo sordo, pero su uso es exclusivo de la lengua oral de las variantes occidentales y solo aparece en la lengua escrita para transcribir un mensaje en forma oral. Así, en varias zonas de Galicia aparecen fenómenos llamados gheada y seseo, que en sí no son errores, sino que la RAG los permite alegando así una mayor riqueza en el habla gallega.

  1. B) Rasgos principales MORFOSINTÁCTICOS.

Comenzamos con el tratamiento diferenciado del género nominal: por ejemplo, los neutros latinos que son femeninos en castellano, en gallego y portugués son masculinos(o leite). Asimismo, los nombres de árboles frutales, cuyo fruto es femenino, son asimismo femeninos; si el fruto es masculino el nombre del árbol lo es también.

En segundo lugar sus diferentes artículos. Las formas del artículo determinado son o.os/a,as. Lareducción se explica por el carácter átono y su posición postvocálica en ocasiones. Si la palabra anterior al artículo termina en -r o -l, la /l/ se mantiene como resto de la asimilación de la l- del artículos. Son frecuentes las contracciones con diversas preposiciones del tipo: nos, d en más os, pola,… Además, como en portugués, es característica la posición enclítica del pronombre atono: “dixenllo”, …

Respecto a los demostrativos gallegos, forman los plurales sobre los singulares , no a partir de los plurales latinos: estes, eses, aqueles,…

En tercer lugar por lo que respecta al sistema verbal gallego, lo mismo que el del portugués, es bastante conservador. Los tiempos verbales son casi los mismo que en latín, puesto que no se han desarrollado las formas perifrásticas para los tiempos del Perfecto.

La acentuación de la primera y segunda personal plural del imperfecto es distinta del castellano. “Cantabámos”. Además conserva la /d/ de segunda persona del plular “cantavadeis”. Y la -n es marca de primera persona singular del los perfecto fuertes: “eu dixen,…”.

Se dan giros preposiciones desconocidos en castellano y portugués como en “cortaba na leña”.

Además a nivel léxico y morfológico se constatan notables diferencias con los léxiscos de otras lenguas románicas vecinas como agarimar (proteger), aloumiño (caricia), cunca (taza, lostrego (relámpago), etc

Todo ello ha influido en el castellano local provocando una entonación característica muy marcada, por el cierre de vocales finales y tonos ascendentes exagerados.

A este castellano seseante y de geada (pronunciación por ejemplo de gato como /hato/ o /shato/), además también le queda el estigma de la reducción de consonantes en situaciónes implosivas como “repunante (repugnate) o esato (exacto),…, y el uso y abuso del diminutivo -iño.

  1. C) PRÉSTAMOS LÉXICOS

No son muchos los galleguismos en el español y, además, algunos se mueven en un terreno dudoso porque no siempre es fácil discernir si un préstamo determinado procede de la lengua gallega o de su hermana, la portuguesa. Es lo que ocurre, por ejemplo, con chamizo. Entre los mejor reconocidos y usados están los siguientes: albariño (vino), botafumeiro, chamiza/-o, chubasco (lluvia), filloa (paselillo), grelo (comida típica), morriña (añoranza), queimada (pastel de queso), sarao (fiesta), sarpullido, vieira, vigía,…

O)BABLE

Del bable o asturleonés se puede afirmar que ya tiene su propia Academia de la Llingua (ALLA, se creó en 1980 por Decreto del Conseyu Rexonal d’Asturies 33/1980 de 15 d’avientu y con Estatutos aprobados “pol mesmu muérganu” por Decreto 9/1981, modificados el 12 de abril de 1995, BOPA nº 136 de 14.6.1995), y basta con pasear por Oviedo o hacer los Caminos del Norte y el Primitivo hacia Santiago para poder oírlo y leerlo en múltiples diarios, novelas negras (de acuerdo con Javier Rivero Grandoso, “La voz de Asturias”, Oviedo 03/12/2016) e inscripciones bilingües cerca de catedrales, museos y monumentos múltiples de aquellos pagos.

Como nos comenta Alonso Zamora, algunos autores discuten si es una lengua o un dialecto del castellano o del gallego, pero la realidad histórica desde el medievo nos ha dado muestras independientes de una y otra lengua, por lo que podemos, sin pretensiones políticas alguna, esto es un trabajo filológico, tratarlo aquí como una lengua vecina más.

El bable o astur-leones evoluciona desde el latín y sigue una linea de evolución paralela a la del castellano y del gallego. No se puede considerar que provenga de la lengua celtica prerromana, ya que esta fue prácticamente suplantada por el latín, aunque es posible que incorpore elementos de la misma. El territorio del bable comprendió, en su momento de mayor expansión, todo el Principado de Asturias, la provincia de Leon, la zona de Ancares y el norte de Zamora.

En la actualidad, el bable se habla casi exclusivamente en Asturias, y se considera que existen tres bables distintos atendiendo a la zona en que se habla: occidental (este es muy similar al gallego), central y oriental. Los Fueros de Aviles (1155), Oviedo (1295) y Campomanes (1247) son los primeros documentos en bable de los que se tiene constancia, si bien en esa época, el astur-leones y el castellano guardaban una similitud mucho mayor que la actual. A partir de ahí, el bable entra en un periodo oscuro que duró hasta el siglo XIX, pese a los esfuerzos de algunos defensores por recuperar su uso. La llegada del romanticismo y el nacionalismo da un nuevo impulso al bable, que como el catalán, gallego y euskera vivió una época de auge hasta la Guerra Civil. El astur leones entra en un nuevo periodo de oscuridad que concluyó en los años 70 con la formación de los primeros organismos reguladores de la llamada “Llingua”. A continuación destacaremos las principales características fonológicas y morfosintánticas:

  1. A) Respecto a su descripción FONOLÓGICA se puede apuntar, resumiendo, seis grandes puntos característicos:

1 . Posiblemente el rasgo más característico que define fonéticamente al dominio lingüístico asturleonés sea la inclinación del cierre de las vocales átonas finales: 1) en /i/ → lleñi ‘leña’, nuechi / nueiti ‘noche’, baxu ‘bajo’, llechi / lleiti ‘leche’, y no finales: firida ‘herida’, vicín ‘vecino’, vixigu ‘vejigo’, ufiensa ‘ofensa’, mulín ‘molino’, furmiga ‘hormiga’, etc. El cierre masivo que reduce a a/u/i el vocalismo átono se produce en todo el dominio asturleonés y se extiende con particular fuerza hacia las hablas de transición con el castellano: Habla de El Rebollar en Salamanca (nochi, ḥoci ‘hoz’, mesmu, dubri ‘doble’), extremeño (ñubi, grandi, libru, ḥuerti) y cántabro (lus poblis, lus hombris, yo triji, dístimi, bebi tu, ḥuenti, mitilu in bulsu, il curdiru). Sin embargo, y para el caso del asturiano la ALLA ha normativizado las formas etimológicas: lleche, vecín, molín, costiella, etc. y solo atiende al fenómeno en casos aislados.

2. División en dos grandes bloques del asturleonés (occidental y centro-oriental respectivamente) según mantengan o no los antiguos diptongos decrecientes /EI/ y /OU/ también presentes en el grupo galaico-portugués: mouru (moro) < maurus, …, preferencia final en /u/ y no en /o/ como en castellano, italiano, occitano y catalán: pitu, cuervu,…

  1. Como en castellano occitano y aragonés, diptongación de las vocales breves tónicas latinas /O/, con tres posibles resultados según las variedades dialectales: cuervu < corvus (general), puorta, cuorvu (Asturias occidental, Sanabria, Miranda do Douro y Cabrales) y puarta, cuarvu (Cudillero), y /E/ con dos posibles resultados tierra < terra, bien < bene (general) y tiarra, bian en Cudillero. Y como en aragonés (fuella < *folia, güello < *oculo), occitano (huelha < *folia, uelh < *oculo) y antiguo mozárabe (uello < *oculo) desarrollo del diptongo /UE~UO/ de /O/ ante yod: güeyu / guoyu ‘ojo’ < *oio < oculu, fueya / fuoya ‘hoja’ < *foia < folia, remueyu / remuoyu ‘remojo’ < remolliu,…, pero a diferencia del aragonés no se produce el diptongo de /E/: seya ‘sea’ < sedeam, espeyu < especulu (cfr. aragonés espiello). Además esta vocalización en /o/ aumenta por la ausencia de diptongación de /O/ ante nasal: fonte ‘fuente’, ponte ‘puente’, dondu (domado, manso)< domitus, llongu (luengo, largo), bonu (bueno),…
  2. Apócope de la vocal final /E/ tras nasal /N/: vien ‘viene’, tien ‘tiene’, pon ‘pone’. Tras líquida /R/ y /L/: sal ‘sale’, quier ‘quiere’, y tras /S/ y /Z/: clis ‘eclipse’, clas ‘clase’, envás ‘envase’, bas ‘base’, merez ‘merece’, enlláz ‘enlace’, diz ‘dice’, índiz ‘índice’, héliz ‘hélice’, vértiz ‘vértice’, cruz ‘cruce’, conduz ‘conduce’, cuez ‘cuece’, cues ‘cose’,…
  3. Por el contrario, es obvia la conservación de la vocal etimológica final /E/ , como el gallego y el portugués, de los grupos latinos -etis, -itis: vide (vid) < vitis, rede (red) < retis, parede (pared)< parietis, güéspede (huesped) < hospitis, o sede (sed)< sitis. También contrariamente al castellano. en general, reacciona contra hiatos con la inserción de consonante palatal epentética /y/: oyíu (oído), cayida (caída), mayestru, criyáu ‘criado’, ideya (idea), feyu (feo),…
  4. Respecto a las consonantes habría dos grandes principios: la conservación de las /f / iniciales (fegadu → higado, fema → hembra,…) y la preferencia de la palatalización consonántica general (lluna → luna, lleite → leche,…).
  5. B) Respecto a la MORFOSINTAXIS del bable hay que decir que quizés es donde mejor se observa ese viejo sustrato prerromano. Por ejemplo en el uso de extraños prefinos no latinos como los sufijos átonos –ALU, -ARU, -ANU sin explicación etimológica ni modificación semántica alguna: ñicu / ñícaru (añico), viespa / viéspara (avispa), llasca / lláscara (lasca), llueca / lluécara (cencerro), xuncu / xúncalu (junco), …

Igualmente con bastante frecuencia, y tampoco sin justificación etimológica, aparición de vocal /i/ o «yod epentética»: blandiu / llandiu ‘blando’, mundiu ‘mundo’, muria ‘muro’, …

En tercer lugar también destaca por sus inseguridades tanto respecto a la líquida final átona (/R/ y /L/) que se refuerza con inserción de de -e paragójica: trébole ‘trébol’, árbole ‘árbol’,…, como respecto a la nasal final átona /-N/ que desaparece o refuerza con inserción de -e paragójica: dentame/dentámene ‘dentadura’,…, en ambos casos puede desarrolla síncopa secundaria: zucre, deble, almibre….

En cuarto lugar destaca su diferente tratamiento de los poesivos. Como en catalán y gallego puede insertar el artículo ante posesivo: el mio/miou maríu ‘mi marido’, el to/tou xatu ‘tu ternero’, les nueses costumes ‘nuestras costumbres’, la so/sua cabanna. …, y por si esto fuera poco puede posponer el posesivo al sustantivo seguido de la partícula DE: el maríu de mio/miou ‘mi marido’, la xente de nueso ‘nuestra gente’, les vaques de so/sou ‘sus vacas’,…

En quinto lugar, su genitivo no está tan marcado. En todas las lenguas romances la función de genitivo queda marcada por la preposición DE, en bable en cambio esta marca falta por completo y la función debe deducirse por el contexto: el coche Xuan (el coche de Juan), la fía’l rei ‘,…

Y en sexto y último lugar cabe destacar el diferente uso verbal. Y esto es así no solo por la forma en que evita los tiempos del subjuntivo, abusando de los infinitivos (con que nos facerlo ye abondo → con que lo hagamos nosotros ya basta) o por el curioso tratamiento de los tiempos de pasado casi pasivos (los tiempos son llegaos → han llegado los tiempos,…), sino también por las curiosas concordancias de personas y tiempos, sobre todo por los participios (isas Luisa las tien cantaes → esas que Luisa “ha cantadas”) y el raro uso de las perífrasis de haber, acabar, deber, dir + infinitivo que se usan sin preposiciones (has dexame las llaves → has de dejarme las llaves),…

U)ARANÉS

Tal como Salvador Diego nos comenta en su web, el aranés es una variante de la lengua occitana (no del catalán), que se habla en el valle del Pirineo leridano de Arán, desde el siglo XI. El valle de Arán se integró en Cataluña en 1175 por el Tratado de la Emparanza, y desde entonces cambió de manos varias veces hasta que en 1313 los araneses decidieron permanecer dentro de la corona de Aragón. El Valle de Arán es el único territorio de la Occitania lingüística donde la lengua hablada es protegida por las instituciones. Por ello es la lengua occitana más hablada y conocida por los habitantes de la comarca. En la parte francesa de la Occitania, el porcentaje de población que habla la lengua de Oc es de un 16%, mientras que en el Arán es superior al 60%.

El Estatuto de Cataluña de 1978 establece que el habla aranesa será objeto de enseñanza y protección. La Ley 16/1990, de 13 de julio, sobre el régimen especial del Valle de Arán, que otorga al Valle un régimen de autonomía administrativa, reconoce la adscripción del aranés a la lengua occitana.

Las características lingüísticas más reconocibles de la lengua aranesa, variante del gascón, son:

  • aspiración en h de la f inicial latina, como ocurre con el castellano ( filium –  hilh ).
  • transformación en t de la ll final latina ( bellum bet ).
  • transformación en r de la ll ante vocal latina ( bella bera ).
  • transformación de la n intervocálica ( luna lue ).

Además, dentro del propio aranés se pueden diferenciar varios dialectos: BAISH ARANÉS (Bajo Aranés), MIJARANÉS (Aranés Central), NAUT ARANÉS (Alto Aranés), cuyo uso se corresponde con su zona geográfica. El aranés tiene ortografía propia y oficialmente reconocida en España.

Desde la entrada en vigor del estatuto de autonomía catalán de 2006, el aranés es idioma cooficial en Cataluña, junto con el catalán y el castellano. Aunque los topónimos de Cataluña tienen como única forma oficial la catalana, para los topónimos del Valle de Arán, la oficial es la aranesa. Los indicadores de pueblos y los nombres de calles están escritos en lengua aranesa. El territorio del Valle de Arán cuenta pues con tres lenguas cooficiales: castellano, catalán y aranés, caso excepcional dentro de la UE. Si bien el porcentaje de personas que lo sabía leer y escribir aumenta entre la juventud, fruto del proceso de escolarización en aranés, el conocimiento y el uso de la lengua aranesa está más extendido entre la población de más edad.

Y no está de más conocer una normas básicas de lectura del aranés:

  • à : se pronuncia [a]. En posición final átona suena como ‘ò’ [ T ] o [-]: pòrta, truha
  • e, é : se pronuncia [e]: aranés, Arties
  • è : con acento abierto, se pronuncia [ Ì ]: mès, Aubèrt
  • ò : -con acento abierto- se pronuncia [ T ]: òme, Tredòs
  • o, ó : se pronuncia [u]: solei, Benós
  • u, ú : se pronuncia [y], como en francés: tu, Salardú
  • h : es muda, se conserva la aspiración en algunos sitios: hemna, huec
  • nh : corresponde a la “ñ”: nhèu , Escunhau
  • lh : corresponde a la “ll”: hilh , Vielha
  • sh : corresponde a la “x” del catalan [×]: peish, shivau
  • th : generalmente se pronuncia [ t ]: audèth, y en algunas palabras como “ch” [t×]: còth
  • n : en posición final suena habitualmente como – ng e- nc finales [ ß ]: camin . En las plurales -n- es muda: camins [ka’mis]
  • r final: generalmente no se pronuncia: cantar [kan’ta], préner

Las Normas Ortográficas del Aranés fueron aprobadas oficialmente en el 1983. Actualmente, TV3 y Catalunya Ràdio emiten algunas horas de programación en aranés y recientemente se ha incorporado el habla aranesa a la agencia de noticias Europa Press.

9) NUESTRO SUPERADSTRATO. INFLUJO DE OTRAS LENGUAS EXTRANJERAS EN EL ESPAÑOL.

Esto sería muy largo de hacer si se estudiara en general todos los prestamos extranjeros de todas las lenguas del mundo en el español peninsular. Cosa que resultaría injusto, pues no lo he hecho en los otros dos apartados de este trabajo y además es digno de dedicarle un ameno ensayo particular. Centrándome así solo en tres lenguas vecinas o de gran influencia hasta este siglo XXI. Sobre todo porque en la Edad Contemporánea puede haber marcado diferencias frente a las otras modalidades del español de otras naciones. Estas tres lenguas son el portugués de Portugal (no tanto el de Brasil), el francés (más europeo-norteafricano que el americano) y sobre todo en este siglo XXI el inglés (más el británico que el yanqui).

Préstamos léxicos del portugués o lusismos. Son muy frecuentes especialmente en Extremadura y la comarca de Zamora. Además, históricamente hemos compartido dinastías durante siglos, hasta que definitivamente en 1640 decidieron formar reino o república independientemente. Ejemplos de lusitanismos frecuentes en castellano: bandeja, biombo, buzo, carabela, carambola, caramelo, catre, chubasco, mejillón, mermelada, nao, ostra.

-Préstamos léxicos del francés o galicismos. Hoy menos frecuentes, pero en el siglo XIX y hasta la llegada de la democracia (a partir de 1975) fueron mucho más frecuentes. Algunos ejemplos de galicismos frecuentes son: argot, batista, beige, boutique, bricolaje, bulevar, buqué, cabaret, capot, carnet, cahlet, chef, chófer, chovinismo, cofre, collage, complot, corsé, crepe, debut, déjà vu, dossier, élite, entrecot, filete, garaje, gofre, gourmet, hotel, jamba, jamón, joya, laissez faire, marioneta, menú, ordenador, peluche, popurri, premier, reservorio, restaurante, sabotaje,somier, suvenir o souvenir, suflé, tonel, tour, trucaje, y vedette.

  -Préstamos léxicos del inglés o anglicismos. Son sobre todo contemporáneos. Pues no hay contacto físico territorial. La inmensa mayoría han ido surgiendo después de 1975 y este siglo XXI. Por ello son mucho más frecuentes entre los jóvenes que en los adultos, hasta el punto de formar una jerga complicada para los ancianos. Entre los muchísimos anglicismos que estan incorporándose y reestructurando el español desde la economía, Mass Media, el arte (sobre todo la música y el cine), tecnología y por influencia educativa (lengua extranjera de estudio obligatorio en Educación Secundaria. Médicos y Profesores han de ir obteniendo el C1,…) son tantísimos que se suponen millares, solo en palabras del sufijo -ing ya hay varios centenares (como el del parking, y no “estacionamiento”,…).

10) BIBLIOGRAFÍA

-AAVV- WIKIPEDIA.org

-AAVV. “Lengua castellana y literatura. Desarrollo de los temas” (tema 7). CEDE

Alvar, M.(1979). Dialectología española. Variedad y unidad del español. Ed. Prensa
Española.
Barajas, Eduardo (1993). “Préstamos lingüísticos portugueses al español”. Encuentros = Encontros. Revista Hispano-Portuguesa de Investigadores en Ciencias Humanas y Sociales.

Catalán, Diego (1989). Las lenguas circunvecinas al castellano. Ed. Paraninfo.

-Coll, Alba (2013). “La norma lingüística en els diccionaris: contrast del discurs lexicogràfic de llengua catalana i de llengua castellana”. TESEO-Universitat Pompeu Fabra.

-Garulo, Mª Teresa (1978). “Arabismos en el dialecto andaluz”. TESEO-Universidad Complutense de Madrid.

-Gómez, Francisco J. (1990). “El habla del noroeste de Murcia-Contribución al vocabulario del dialecto murciano”. TESEO-Universidad de Murcia

-Lapesa, Rafael (1980). Historia de la lengua española. Ed. Gredos.
Mitxelena, Koldo (1987). Palabras y textos. EHU.

-Moreno, Francisco (2015). Maravillosa historia del español. Espasa

-Salvador, Diego (2006). “Viaja con nosotros,…La lengua aranesa”. Revista del mundo actual. Link: http://www.diegosalvador.com/Mundo_actual_lengua_aranesa.htm
Urquizu, Patricio (1996). Gramática de la Lengua Vasca. Cuadernos de la Uned,

Vallverdú, F.(1981). Sociología y lengua en la literatura catalana. Ed. Cuadernos para el
diálogo.

-Veny, Joan & Massanell, Mar (2015). Dialectologia catalana. Aproximació pràctica als parlars

catalans. Universitat de Barcelona; Universitat d’Alacant; Universitat de València.

-Zamora, Alonso (1982). Dialectología española. Ed. Gredos.

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